Mejores Canciones Internacionales de 2011

  1. Snowed In At Wheeler Street – Kate BushUna historia de amor atemporal del incendio de Roma a la caída de las Torres de New York. Impresionantes Kate Bush y Elton John. He leido hoy en RockdeLux que esta era la canción más floja del último disco de Kate Bush y para mi es la canción del año, está claro que para gustos hay colores.
  2. Your Young voice – King Creosote & Jon Hopkins. La típica canción que aparece un día en tu vida y que sabes que no saldrá nunca. Una auténtica preciosidad.
  3. Calgary – Bon Iver. Curioso, que dos de las canciones más bonitas de este año, esta y Calgary ’88, tengan a la ciudad canadiense en su título. Una de esas casualidades que las hacen aún más magnéticas.
  4. Midnight City – M83
  5. Lion’s Share – Wild Beasts
  6. Who do I Think I am – Woods
  7. Tell me something I don’t know – Herman Dune
  8. Downtown – Destroyer
  9. Sensitive Man – Nick Lowe
  10. On Battleship Hill – PJ Harvey
  11. The Rip Tide – Beirut
  12. Gentle Spirit – Jonathan Wilson
  13. Magic – Girls
  14. All My Own Stunts – Arctic Monkeys
  15. Starlite – Paul Weller

Para escucharlas todas juntas , si tenéis Spotify, aquí

Mejores Discos Internacionales de 2011

1. Destroyer – Kaputt

Kaputt es el disco que Paddy McAloon podría haber hecho perfectamente en este 2011, y eso es decir mucho. Dan Béjar no es Paddy, no lo es, pero se ha marcado un pedazo de disco con este Kaputt. Canciones inmensas como «Chinatown», «Downtown» o  la que le da título y un conjunto total precioso, insisto, al mas puro estilo Prefab Sprout, han echo de este disco mi favorito de este año.

 

2. PJ Harvey – Let England Shake

Me costó entrar en este disco, lo reconozco,  y es que nunca he sido muy fan de la buena de Polly Jean, demasiado dura para un tío tan «poppy» como yo, pero alguna buena crítica leída y un par de escuchas del disco y  me acabé enganchando a este «Let England Shake». Un caramelo envenenado, eso es, trincheras de la primera guerra mundial, colinas donde aún resuenan batallas lejanas, un mundo en guerra. Una Poly Jean igual de dura que en sus primeras entregas pero en el fondo que no en la forma. Yo la prefiero así.

3. Beirut – The Rip Tide

 El primer disco de Beirut, «Gulag Orkestar»,me encantó, el segundo «The Flying Club Cup» me pareció vulgar, pero con el tercero «The Rip Tide» he vuelto a caer en las redes de Zach Condon. Este tío lo tiene, y se ha marcado un pedazo de disco. .

 

 

 

4. Girls – Father Son Holy Ghost

El de Girls, al igual que el de Beirut, también es el tercer disco, si contamos con el EP «Broken Dreams Club», sin embargo a diferencia de Beirut, Girls no han hecho si no crecer disco a disco y para mí esta es su mejor obra y uno de los discos del año, sin duda.

5. Kate Bush – 50 Words For Snow

Kate Bush es una de las grandes, y lo seguirá siendo, fuera de modas, fuera de estilos y fuera de convenciones que no sirven para nada, ha hecho dos discos este año, uno con revisiones de obras anteriores   «Director’s Cut» y otro este «50 Words For Snow» y los dos son imprescindibles, al menos para mí , claro. Por si fuera poco ha hecho la canción del año, «Snowed In At Wheeler Street». Kate forever!!

6. Jonathan Wilson – Gentle Spirit

7. Tom Waits – Bad As Me

8. Nick Lowe – The Old magic

9. James Blake – James Blake

10. Arctic Monkeys – Suck It And See

Running Up That Hill – Kate Bush

Si me preguntaran por mi cantante favorita lo tendría muy complicado
pero,sin duda alguna entre las posibles candidatas estaría Kate Bush. La excusa para este soplo en el corazón me la ha dado la edición de su nuevo álbum, el décimo de estudio,»50 Words For Snow» que para variar es una auténtica delicia, pero eso es otra historia…

Yo me enganché a Kate con su disco de 1985  «Hounds of love» y especialmente a una canción, «Running Up That Hill«. Recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché en la radio, aquella increíble voz, que tantas han pretendido imitar (Tori Amos, Joanna Newsom, Virginia Gluck en España,etc,..) y a la que nadie se ha conseguido siquiera acercar, aquel ritmo in-crescendo trasmitían energía en estado puro y te daban ganas de correr, saltar, de sentir más…

Corrí a comprar el disco y lo exprimí en los meses siguientes, «The Big Sky«, «Hounds of Love» «Cloudbusting«, especialmente esta última, se convirtieron también en favoritas; pero curiosamente, cosa extraña en mí, no me dio por «bucear» en el resto de su discografía y no fue hasta aquel «famoso» verano del ´86 en Bath, y tras escuchar en la voz (y guitarra) de uno de mis profesores, el gran Phil Lamble, «Army Dreamers» y conocer que aquella canción «protesta» también era de Mrs. Bush cuando me puse a buscar el resto de sus discos, y allí aparecieron todas aquellas joyas, «Wuthering Heights«, «The Man With The Child In His Eyes«, «The Saxophone Song» y tantas otras.

Kate, me conquistó y se quedó conmigo para siempre, no he dejado de serle fiel a cada nueva edición y eso que no se prodiga en exceso, pero este 2011 ha vuelto a ser su año y con ese pedazo de canción que es «Snowed In At Wheeler Street» y el espectacular 50 Words For Snow , que me acompaña mientras escribo esto, ha vuelto a robarme el corazón; pero, de nuevo, eso es otra historia. Kate Bush, inigualable.

«Be running up that hill, with no problems..»

Las canciones de este «soplo» en Spotify aquí

Running Up That Hill

It doesn’t hurt me.

Do you want to feel how it feels?
Do you want to know, know that it doesn’t hurt me?
Do you want to hear about the deal that I’m making?
You, It’s you and me.

And if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building.
Say, If I only could, oh…

You don’t want to hurt me,
But see how deep the bullet lies.
Unaware, I’m tearing you asunder.
Ooh, There is thunder in our hearts.

Is there so much hate for the ones who love?
Tell me we both matter don’t we?

You,
It’s you and me,
It’s you and me who won’t be unhappy.

And if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
Be running up that building.
Say, If I only could, oh…

You,
It’s you and me,
It’s you and me who won’t be unhappy.

Come on baby, come on darling
Let me steal this moment from you now
Oh come on angel, come on come on darlin’
Let’s exchange the experience oh…

And if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems…

Say if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems…

Say if I only could,
I’d make a deal with God,
And I’d get him to swap our places,
Be running up that road,
Be running up that hill,
With no problems…

Say, If I only could…
Oh…
Be running up that hill,
With no problems…

If only I could,
Be running up that hill…

A La Lima Y Al Limón – Concha Piquer

20110924-111644.jpgEl otoño ha llegado pero para mi cuando acaba Agosto es como si empezase el invierno, es raro, aunque haga calor y siga brillando el sol, mi cuerpo ya tiene puesto el modo frío a «ON». Y tengo por costumbre buscar, y a ser posible encontrar, un disco que me caliente el alma para que así al menos la entrada del otoño sea menos dura. Este año siguiendo la prescripción de RockDeLux, una vez más, ese disco es «La Habana Era Una Fiesta» de Munster Records impresionante recopilatorio con músicos cubanos tocando cancionero español de lo 40’s y los 50’s y también los interpretes españoles en versiones en directo desde las salas de fiestas que poblaban La Habana. Una delicia para oídos inquietos. Entre esas joyas, para mi, sobresale una «A La Lima Y Al Limón» de la gran Concha Piquer. ¿Por qué? Sencillo, me ha traído un recuerdo de infancia que me prevendrá de la lluvia y el frío que traerá tarde o temprano este otoño; Ana, mi madre, cantando con todo entusiasmo en la cocina, de nuestra casa aquello de
«A la Lima y al Limón, tu no tienes quien te quiera….» mientras en el fuego hervían aquellas deliciosas albóndigas que nadie más ha conseguido hacer. Imborrable.
Ojalá, cuando yo ya no esté, mis hijos recuerden a su padre por algo parecido y también les caliente el corazón. Las canción será otra , «Nadadora«, «Que puedo hacer«, «Walls Come Tumbling Down«, «Spanish Bombs» o cualquiera de las que me han oído tararear eso seguro, espero que el sentimiento sea el mismo.

A La Lima Y Al Limón – Concha Piquer

La vecinita de enfrente no, no,
no tiene los ojos grandes.
Ni tiene el talle de espiga, no, no,
ni son su labios de sangre.
Nadie se acerca a su reja,
nadie llama en sus cristales.
Que sólo el vieno de noche
es quien le ronda la calle.
Y los niños cantan a la rueda, rueda.
Esta triste copla que el viento le lleva.
A la Lima y al Limón,
tu no tienes quien te quiera.
A la Lima y al Limón,
te vas a quedar soltera.
Que penita y que dolor.
Que penita y que dolor,
la vecinita de enfrente soltera se quedó.
Solterita se quedó.
A la Lima y al Limón.
La vecinita de enfrente no, no,
nunca pierde la esperanza.
Y espera de noche y día, si, si,
a quel amor que no pasa.
Se han casado sus amigas,
se han casado sus hermanas.
Y ella compuesta y sin novio
se ha quedado en la ventana.
Y los niños cantan a la rueda, rueda.
El mismo estribillo que el viento le lleva.
A la Lima y al Limón,
tu no tienes quien te quiera.
A la Lima y al Limón,
te vas a quedar soltera.
Que penita y que dolor.
Que penita y que dolor,
la vecinita de enfrente soltera se quedó.
Solterita se quedó.
A la Lima y al Limón.
La vecinita de enfrente si, si,
a los treinta se ha casado,
con un señor de cincuenta, si, si,
que dicen que es magistrado.
Lo luce por los paseos,
lo luce por los teatros.
Y va siempre por la calle
cogidita de su brazo.
Y con ironía siempre tararea,
el mismo estribillo de la rueda, rueda.
A la Lima y al Limón,
que ya tengo quien me quiera
A la Lima y al Limón,
que no me quedé soltera.
Ya mi pena se acabó.
Ya mi pena se acabó,
que un hombre llamó a mi puerta y le dí mi corazón,
y conmigo se casó.
A la Lima y al Limón.

Calgary ’88 – Antònia Font

Difícil, muy difícil, escribir sobre esta canción. No, España no ganó una medalla de oro de patinaje artístico en las olimpiadas de invierno de Calgary. No, un juez de pista no casó a unos patinadores tras ganar la medalla de oro en la final. ¿Qué más da? Es lo de menos. Las imágenes que evoca «Calgary ´88» de Antònia Font son tan intensas y de tal riqueza que es como si las hubieras visto por la tele cientos de veces, prometo que el momento en el que la pareja simula discutir en medio del número lo tengo guardado en mi memoria a todo color y juraría que no he visto esa escena nunca.

A mí me ha enganchado completamente (sí Pedrito, sí, lo sé, soy un pesado cuando me da por algo) y no he podido dejar de escucharla al menos una vez al día desde hace un par de meses. Desde ya digo que está será mi canción nacional del año 2011, muy díficil va a ser que haya otra que le arrebate el podio.

Antónia Font son una anomalía en el panorama de la musica pop española, hacen un «pop inteligente» cantado en Catalán / Mallorquín (que no se me moleste nadie) con una temática curiosa (muy cercana a la de mi admirado Antonio Galvañ (Parade)  repleta de referencias a robots, la astronomía, las cosas cotidianas, pero con un toque muy «mediterráneo». Empecé a prestarles atención cuando editaron su tercer disco «Alegría» con una canción que me pareció increíble Dins Aquest Iglú y desde entonces no he dejado de seguirles hasta hoy. En este año 2011 editaron su séptimo álbum «Lamparetes» en el que está incluido este «Calgary ’88» que se ha colado en mi vida para siempre. Mientras escribo esta entrada vuelve a sonar y el vello de mi piel se eriza de nuevo y van más de cien veces en los últimos dos meses.

Dos curiosidades que la hacen aún más grande:

  1. La canción con la que ejecuta su número la pareja de patinadores es «Atlantis is Calling (S.O.S. for love)» de Modern Talking probablemente el grupo que más odié en los 80 y que, para mí, grabó la misma canción 500 veces con distintas letras ;–)).
  2. Esta canción ha conseguido que mis dos enanos escuchen y canten una canción, a petición propia,  en catalán todas las mañanas en el camino al cole, lo que demuestra, una vez más, que el lenguaje de la música es completamente universal y que los prejuicios sólo son eso, prejuicios.

Disfruten señoras y señores y a por la medalla de oro.

 

Calgary 88 – Antònia Font (letra en castellano)

Clasificados para la final de patinaje artístico,

no todo era físico ni mental, también era sentimental,

tú y yo salíamos juntos y representábamos a España
en la olimpiada de invierno de Canadá.
Antes de salir tú dijiste
-¿Te casarías conmigo?- y contesté
– Hoy nos casamos si ganamos la medalla de oro.

En sincronía y a máxima velocidad,
vas al aire con una fuerza increíble
y a punto de caer, te cojo,
te haces la muerta, y yo voy alerta, trazamos una curva abierta,
cojo energía y te levanto con una sola mano.
haces una pirueta de bailarina sobre la punta de los patines,
suena un redoble de batería y fingimos discutir,
el el jurado se cruzan miradas, creo que les ha gustado,
hacemos una composición de estatua final mirando al techo, riendo y resollando.Bailamos esta melodía moderna
en una pista de hielo de Calgary 88,
ya suena la canción por megafonía
«Atlantis is Calling (S.O.S. for love)».

Los locutores repasan que Rusia sacó un 9,5,
los favoritos eran suecos y tenían justo un 9’75,
levantan sus tablas y todos nos ponen un 10,
vienes hacia mí, me abrazas y lloras, y me pisas un pie,
le pedimos a un juez de pista si nos quiere casar él,
es en directo, y lo televisan en los cinco continentes,
encima del podio, con la medalla, nos damos la mano,
escuchan por los micros así como nos casan
y dentro de la tele tú y yo nos besamos.

Bailamos esta melodía moderna
en una pista de hielo de Calgary 88,
ya suena la canción por megafonía
«Atlantis is Calling (S.O.S. for love).*

*una canción del grupo Modern Talking

 

Calgary 88 – Antònia Font letra original (catalán/Mallorquín)

Classificats per a sa final de patinatge artístic,
no tot era físic ni mental, també era sentimental,
tu i jo festejàvem i representàvem Espanya
a s’olimpíada d’hivern del Canadà.
Abans de sortir tu vares dir
-Te casaries amb jo?- I vaig contestar
-Avui, mos casam, si guanyam sa medalla d’or.

En sincronia i a màxima velocitat,
te vas a l’aire amb una força increïble
i, a punt de caure, t’agaf,
te fas sa morta i jo vaig alerta, feim una corba oberta,
agaf energia i t’aixec només amb una mà.
Fas una gràcia de ballarina a sa punta des patins,
sona un redoble de bateria i feim com que discutir,
en es jurat se creuen mirades, crec que els ha agradat,
feim una hechura d’estàtua final mirant es sòtil rient i alenant.

Ballam aquesta melodia moderna a una pista de gel de Calgary 88,
ja sona sa cançó per megafonia «Atlantis is Calling (S.O.S. for love).

Es locutors repassen que Rússia va treure un 9’5,
es favorits eren suecs i tenien just un 9’75,
aixequen ses taules i tots mos posen un 10,
véns cap a jo, m’abraces i plores, i me trepitges un peu,
li demanam a un jutge de pista si mos vol casar ell,
és en directe i ho televisen a tots es cinc continents,
damunt es pòdium amb sa medalla mos dóna’m sa m?,
senten pes micros així com mos casen
i dins sa tele tu i jo mos besam.

Ballam aquesta melodia moderna a una pista de gel de Calgary 88,
ja sona sa cançó per megafonia «Atlantis is Calling (S.O.S. for love).

Actualizado con el tremendo vídeo que han hecho para la canción con La Bien Querida y La Estrella de David, el 13 de Febrero de 2012

La letra original y su traducción la obtuve de aquí

 

Alguien que escribe mucho mejor que yo lo contó de manera muy bonita aquí

 

 

 

 

 

Our Favourite Shop – The Style Council

Si tuviera que elegir cuales son mis veinte discos favoritos, sin

duda alguna, «Our Favourite Shop» de The Style Council, sería uno de ellos. Ya he comentado en alguna de las entradas anteriores que Paul Weller es uno de mis artistas favoritos, soy fan, sí, y también dije que este disco tendría su entrada para el solo. Con lo que está pasando en España, a pesar de que haya gente que no se quiera enterar, estos días, y mientras decidía (me decidí en medio de la escritura de esta entrada) el sentido de mi voto he encontrado el momento para hablar de «Our Favourite Shop«.

El contexto en el que se edita este disco, es el de un Reino Unido en plena era Thatcher, con una clase media/baja profundamente desencantada, ¿Os suena? Paul Weller siempre había estado muy implicado políticamente y en 1985, año de la edición de este disco, participó activamente, junto a otros artistas británicos (Billy Bragg, Lloyd Cole, Prefab Sprout, Jerry Dammers,…), en Red Wedge, un colectivo que pidió el voto activamente para el partido laborista. No consiguieron su objetivo y Margareth Thatcher fue reelegida para un tercer mandato, pero bien sea por esas ganas de cambiar el rumbo de su país, bien sea porque Paul Weller estaba en su mejor momento, Our Favourite Shop es para mí el mejor disco de Mr. Weller.

Su arranque con «Homebreakers»

All the love and the strength has been taken by this Government,
You see they, tell you to move around –
If you can’t find work in your own town.

la bossa nova de «All Gone Away»

Come take a walk upon these hills
And see how monetarism kills –
Whole communities –
Even families –
There’s nothing left so – They’ve all gone away.

el pop de «Come to Milton Keynes» llamando a la unión para rebelarse

Let us share our insanity
Go mad together in community

el himno «Internationalists», más vigente hoy que nunca

For under this system there is no such thing
As the Democracy our leaders would have us sing
No time for lies now as only truth must persist
Rise up now and declare yourself – an internationalist!

Weller cantando como nunca en «A Stones Throw Away»

Whenever honesty persists – you’ll hear the snap of broken ribs,
Of anyone who’ll take no more – of the lying bastards roar –
In Chile – In Poland,
Johannesburg – South Yorkshire,
A stones throw away: Now we’re there.

mi favorita del disco, «Boy Who Cried Wolf», una de las pocas sin mensaje político y triste como ella sola.

And now the night falls down, upon my selfish soul
I sit alone and wonder – where did I go wrong?

el homenaje de Weller, «A Man of Great Promise», al amigo y político honrado que acabó con su vida.

But you were always chained and shackled by the dirt –
Of every small town institution and every big town flirt

And I think of what you might have been,
a man of such great promise
Oh but, you seem to forget the dream –
And the more you saw you hated

la reivindicación es estado puro de «The Lodgers (or She Was Only a Shopkeeper’s Daughter)»

With an old school tie and a reference
You can cover up crimes in their defence
It’s all thrown in and the lies come free
And you can be all that they want you to be

la tremendamente dura, «With Everything to Lose» envuelta en una dulce melodía pero con un mensaje inequívoco

From the playground to the wasteground
Hope ends at 17 –

el hit con mensaje «Shout To The Top»

When you’re knocked on your back – an’ your life’s a flop
and when you’re down on the bottom there’s nothing else
but to shout to the top – shout!

y la llamada a la rebeldía en «Walls Come Tumbling Down»

You don’t have to take this crap
You don’t have to sit back and relax
You can actually try changing it

Esta última es la que ha venido a mi cabeza estos días y la que me ha hecho recordar este pedazo de disco, el mensaje es perfectamente válido. Hoy más que nunca.

No tienes que quedarte con esta mierda

No tienes que quedarte sentado y relajado

Realmente puedes intentar cambiarlo.

Podéis escuchar «Our Favourite Shop» aquí

Pocket Calculator – Kraftwerk

Sí, soy informático, de vocación, de formación, y de profesión; pero algunos días me arrepiento de ello. Los que me conocen ya han oído aquello de montar una churrería en un pueblo perdido de la costa australiana y es que aunque imagino que en todas las profesiones «cuecen habas» esta, y en especial cuando se trata de dar soporte, es profundamente desagradecida. Si todo funciona, incluso mejor de que lo que haría falta realmente, nadie será cuenta, pero eso sí, el día que falla algo, arde Troya. En fin, es lo que hay, siempre nos quedará la churrería en Australia.

Estaba yo en estas que veis, cuando me puse a pensar como había llegado esta vocación por la informática y siempre que hago eso recuerdo los primeros Sinclair ZX (el ZX 81 y el ZX Spectrum) y los posteriores Amstrad como motores de esa vocación, pero esta vez he pensado en la banda sonora, tenía que haber alguna canción, era imposible que no fuera así. De repente, desde el fondo de la memoria, el recuerdo ha vuelto, sí claro que sí!, también hubo una canción en aquel «despertar», esa canción no es otra que «Pocket Calculator» de Kraftwerk. Corría el año 1981 y Kraftwerk acaban de lanzar su Computer World un álbum cuya temática hablaba de las relaciones amorosas a través de ordenadores , hace 30 años!!!, y que incluía este curioso tema «Pocket Calculator» que me enganchó desde que la oí la primera vez en una emisora mítica de la época (Radio La Voz De La Experiencia de la Cadena de W.C.) que a parte de programas bastante surrealistas también emitía música bastante «decente».

Los Kraftwerk son un grupo alemán que lleva mas de 40 años activos y que son todo un referente en cuanto a música electrónica, en realidad se podría decir que son los padres de la música electrónica y no exageraría nada. Ellos también son culpables de mi pasión/vocación por la informática y también, quien sabe, de una pequeña churrería que abrirán aquí en los próximos años.

I’m the operator with my pocket calculator
I’m the operator with my pocket calculator
I am adding and subtracting
I’m controlling and composing
I’m the operator with my pocket calculator
I’m the operator with my pocket calculator

I am adding and subtracting
I’m controlling and composing
By pressing down a special key, it plays a little melody
By pressing down a special key, it plays a little melody

I’m the operator with my pocket calculator
I’m the operator with my pocket calculator

Love Will Tear Us Apart – Joy Division

Sabiendo como acabó Ian Curtis, suicidándose, y sabiendo que uno de los posibles motivos de ese suicidio fue su repentino divorcio, está canción, que es probablemente una de las canciones más tristes y a la vez más bellas que he escuchado en mi vida, es un caramelo amargo y envenenado envuelto en un precioso papel de fuertes colores.

Joy Division es todavía hoy un grupo de culto, treinta años después de su disolución, tras la muerte de Ian, y aunque su legado se limita a un puñado de canciones, no recuerdo que haya pasado ni un sólo año, desde que yo les conocí, que por una causa u otra no se hable de ellos, ayuda a esto y mucho, por supuesto, que los tres miembros restantes de Joy Division formaran New Order, el grupo de música electrónica del que  bebieron desde Depeche Mode a Pet Shop Boys, pasando por mis adorados Family.

¿Como llegué yo a este Love Will Tear Us Apart? Pues de rebote, para variar. Corría el año 1984 y yo acostumbraba a visitar a una de mis abuelas, que por aquella época vivía sola,  al menos una vez al mes. Adoraba a aquella mujer que había ido siempre contracorriente en épocas mucho más difíciles que las que nos ha tocado vivir a los de mi generación y ella adoraba a su único nieto, yo. Ella sabía de mi pasión por la música y de aquellas visitas siempre salía con un billete de mil pesetas en el bolsillo que yo empleaba indefectiblemente en comprar un disco de vinilo. En aquella fría tarde del invierno de 1984 recorrí la calle Bravo Murillo entera hasta una pequeña tienda de discos que se llamaba FM y que estaba muy cerca ya de la Plaza de Castilla, iba buscando el disco de un cantante que me tenía enganchado por un video que no hacían más que repetir en televisión, ese cantante era Paul Young y la canción, una versión de un clásico de Marvin Gaye, Wherever I Lay My Hat (That’s My Home). Aquel disco se llamaba «No Parlez» y entre sus cortes, escondida, una versión de «Love Will Tear Us Apart» que enseguida llamó mi atención y que me hizo buscar el original de los Joy Division, la versión no estaba mal, pero el original… uff!! aquello era mucho… Años después pensé que el hecho de que de una manera o de otra hubiera sido mi abuela la que me llevará hasta aquella canción tenía todo el sentido del mundo y encajaba perfectamente en el puzzle, sí, tenía que ser así. El amor nos destrozará

Love Will Tear Us Apart

When the routine bites hard
And ambitions are low
And the resentment rides high
But emotions wont grow
And were changing our ways,
Taking different roads
Then love, love will tear us apart again

Why is the bedroom so cold

Turned away on your side?
Is my timing that flawed,
Our respect run so dry?
Yet theres still this appeal
That weve kept
through our lives
Love, love will tear us apart again

Do you cry out in your sleep
All my failings expose?
Get a taste in my mouth
As desperation takes hold
Is it something so good
Just cant function no more?
When love,
love will tear us apart again

La versión original de Joy Division la podeis escuchar aquí

La versión de Paul Young aquí

Y si lo que queréis es una traducción para entender perfectamente la letra aquí

I Never Play Basketball Now – Prefab Sprout

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Desde aquello lejanos días del año 1985 en que empece a escuchar a Prefab Sprout y su «Steve McQueen» («Two Wheels Good» en USA), lo que me obligó a volver la vista atrás y recuperar su disco del año 1984 disco «Swoon», no han desaparecido de la banda sonora de mi vida nunca, y cuando digo nunca quiero decir nunca. Cómo ya conté por aquí, Prefab Sprout es uno de mis grupos favoritos.

En aquel primer disco, sobre todo después de haber escuchado la producción que hizo Thomas Dolby para «Steve McQueen», echabas en falta algo, al menos en la primeras reproducciones, pero el genio de Paddy McAloon ya estaba allí y «Swoon» es otra obra maestra de su discografía.

En 1985 yo aún jugaba al baloncesto, pero ya sabía que en algún momento dejaría de hacerlo, uno de los primeros golpes de realidad de un chaval de 16 años, y también sabía que lo echaría de menos, y como dice Paddy en la letra de la canción que es el «soplo» de hoy, se uniría a una lista de cosas que no volverían o peor aún, que no pasarían nunca. Eso es nostalgia por anticipado, pero estaba claro, y hoy ya no juego al baloncesto y «I Never Play Basketball Now» se ha hecho realidad.

La música y la vida, la vida y la música, siempre es así.

I Never Play Basketball Now

I’m not looking to disturb you,
just a little to unnerve you,
I have no thing about games and always looking back.

After that last, unholy row
I never, ever play basketball now.
It joins a list of things I’ll miss,

like fencing foils and lovely girls I’ll never kiss.
Leave it behind on an overcrowded desk where the in-tray’s
higher than the out ever will be.
Before the tea rooms filled with flirting couples call.

Remember to call.

And flow, it skips like a river, and it rolls.
Flow, you’ll swear it’s a chapel – isn’t that so?

Think of all the things that grew here,
Long before we moved here.
All of it good and strong, and all of it gone.

After that last unholy row,
I never, ever play, basketball now.
It joins a list of things I’ll miss like fencing foils

And lovely girls I’ll never kiss.
You may say I’ve got plenty,
But no one knows how long things stay big, Roger D.

Podeís escuchar la canción aquí o aquí

Y si queréis saber más de Prefab Sprout el mejor sitio es este, para ellos el crédito de la letra y muchas de las cosas que sé de Prefab Sprout y Paddy McAloon.

El Aerolito Dylan – Parade

 

Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais… atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Es hora de morir.

Con estas famosas frases del monólogo final de Roy Batty en  Blade Runner arranca «Metaluna» una de las canciones del primer disco de Parade y ya es toda una declaración de intenciones.

Parade o Antonio Galvañ, tanto monta monta tanto, es una de esas cosas raras en el panorama musical español, cinco espectaculares discos después y un precioso recopilatorio, con rarezas  y algunos de sus clásicos, sigue siendo un perfecto desconocido para el gran público, y como siempre digo, quizás sea mejor así.

Yo descubrí a Parade con su segundo disco, Consecuencias de un mal uso de la electricidad (2000) y aquella canción «Mi primer contacto» que me hubiera ido también 10 años antes  «Tengo 22 años y este es primer contacto…» y de ahí , como siempre, vuelta a atrás a recuperar su primer disco «Parade». Desde entonces nunca he dejado de seguir su carrera, coherente como pocas, tanto en Spicnic, el sello de Nacho Canut, como en mi adorado

Los Fantasmas del Paraiso

sello Jabalina con Tanis Abellán. Entre sus múltiples colaboraciones es imprescindible el EP de los Fantasmas del Paraíso con otro genio, Fernando Márquez «El Zurdo», tiene un precioso homenaje a las Vainica Doble que es una de mis favoritas de siempre «La Bella Durmiente«. Su carrera esta repleta de grandes canciones, su universo particular, con constantes referencias a la astronomía, Tim Burton, Superman, los zombies, los cuentos clásicos.. no puede dejar indiferente a nadie, al menos en mi opinión, claro.

Un ejemplo claro de como es la imaginería de Parade es esta canción que se ha convertido en el «soplo» de hoy «El Aerolito Dylan«, una magnífica explicación de la catarsis que llevo a Bob Dylan a «abandonar» su guitarra acústica e introducir sonidos eléctricos en sus canciones y que le convirtieron en el mito que hoy conocemos.

Parade es único, yo lo sé, el seguro que también, ahora os toca a vosotros.

El Aerolito Dylan

Paseaba con Dylan

era el verano del 65

centelleaban las Perseidas

cuando se volvió y me dijo

“Mañana toco en Newport

y estoy un poco confundido,

tráeme mi guitarra

sigamos esos meteoritos”

Así que subimos

hasta lo alto de la colina

él tocaba con su acústica

“Song to Woody”, “Chimes of freedom”

Entonces, un hilo finísimo

le atravesó, encendido

la noche de San Lorenzo

marcó a Bobby su camino

“Judas”, le llamaron “Judas”

Pero solo yo sabía

que todo fue un aerolito

el aerolito Dylan

Al cabo de un rato

recuperó la consciencia

la guitarra estaba rota

me miró con suficiencia

“No la necesito –me dijo-

he tenido una idea

el mercurio ardiente

ya se como suena

mañana tocaré

con la guitarra eléctrica”

Y sólo yo sabía

que fue el aerolito Dylan…

 

 

La copia de la  letra viene de  este pedazo de blog sobre Bob Dylan