«I see a mansard roof through
the trees…» así arranca el primer disco de Vampire Weekend, del mismo título del grupo, para cuando acaba 34 minutos y once canciones después no he podido dejar de mover los pies y de llevar el ritmo chasqueando los dedos, y eso en la primera escucha.
Cuando hablé de «Merriweather Post Pavillion» de Animal Collective mencioné que era como si hubiéramos traído el «Graceland» de Paul Simon al siglo XXI, bien pues con el primer álbum de Vampire Weekend directamente es como si el espíritu de ese Graceland se hubiera mezclado con el indie-rock de la primera década de este siglo sin recurrir a la electrónica.
Contagioso, chispeante, vibrante, dinámico….así es este debut de Vampire Weekend. Nada menos que cinco singles se extrajeron del álbum y podian haber sido más, porque cada canción del disco lo merece. Hoy en la énesima escucha del disco, con la excusa de escribir esta entrada, he «descubierto» dos pedazo de canciones que no fueron single y que me parecen brutales, «M79» con su ritmo silbable y «Walcott» con una batería que me mata. Y por supuesto ahí estan «Mansard Roof», «A-Punk», «Oxford Comma», «The Kids Don’t Stand A Chance»… Imparable. Unos tipos que dieron en la diana con su primer disco y que no han bajado el nivel en sus dos siguientes, me muero de ganas de que llegue el cuarto. Mientras sigo cantando «It feels so unnatural Peter Gabriel too».
You’ve been checking on my facts
And I admit I have been lax
In double-screening what I say
It wasn’t funny anywayI stand corrected
No one cares when you are wrong
But I’ve been at this far too long
To act like that when we should be
In perfect harmony
unque parezca una chorrada, por el nombre. Eso fue lo primero que me llamó la atención de
trallazos como «Fake Empire», «Mistaken For Strangers» y «Brainy» mucho se tiene que torcer después para que sea malo. «Boxer» el título del cuarto disco en estudio de
La genialidad y la locura se pueden confundir y a veces van ligadas,
de rock, sí ya sé, lo mío es el pop, pero cuando te encuentras un grupo como este es difícilísimo escapar a su embrujo. Conocí a My Morning Jacket gracias a este «Z» (2005) su cuarto disco, el más accesible de los discos que habían publicado hasta entonces. Leí una buena crítica del disco y me decidí a escucharlo, el arranque con «Wordless Chorus» desarma a cualquiera, un pedazo de tema con la voz de
Paseaba una tarde de febrero de 2005 por una tienda de discos, bueno en realidad una megatienda de origen francés (no haré publicidad), ya que en 2005 eran muy pocas las tiendas de discos que quedaban, en aquella época aún tenían la costumbre de poner un disco, normalmente una novedad, para que los clientes lo escucharan, cuando empezó a sonar «

