El sueño australiano, ya lo conté aquí, es un sueño recurrente que tengo. The Go-Betweens es uno de los grupos que alimentan ese sueño y The Triffids el otro. Lo cierto es que no les había prestado excesiva atención, más allá de haber escuchado alguna canción en algún recopilatorio, hasta que no leí esta preciosa entrada de uno de mis blogs favoritos y ¡vaya descubrimiento!
Disco “redondo” en todos los sentidos, afortunadamente o desafortunadamente, según se mire, no permitió que The Triffids tuvieran el éxito que se merecían, y a día de hoy no tengan todo el reconocimiento que merecen,vamos la típica historia, incluido líder (David McComb) muerto joven por sus peligrosas aficiones. Para la historia de la música esta “Calentura” y alguna de sus Canciones, “Bury Me Deep in Love”, “A Trick Of The Light” y la enorme “Save What You Can”
Well the rim of her mouth was golden
Her eyes were just desert sands
But that’s not her!
That’s just the light
It’s only an image of her
It’s just a trick of the light
PS. El video de “Save What You Can” es tan bonito como la canción, de esos que te salvan un día.
Para mí hablar de Manu Chao es hablar de libertad absoluta, ese el sentimiento que me inspira, libertad, tengo la impresión de que siempre ha hecho lo que le ha dado la gana, sin atender a modas ni a estilos. Desde los tiempos de 

Prejuicios ninguno. Eso es una premisa, que siempre he mantenido cuando he hablado con alguien sobre los discos que me gustan y los que no, es verdad que con el paso del tiempo eso empieza a ser más difícil (cuando mi hijo mayor pone la radio en el coche, me cuesta mantener la premisa, lo reconozco). Lo dicho, prejuicios ninguno, bueno venga, va, prejuicios pocos. Este «Entre el Cielo y el Suelo» de Mecano es un discazo, porque tiene enormes canciones, es así. «Cruz de Navajas», «Hijo de la Luna», las dos de Jose María Cano, son enormes, pero es que incluso las de Nacho Cano, «Ay que pesado», «No tienes nada que perder» son buenas canciones (para mí, claro). Por encima de todas ellas, la CANCIÓN, «Me cuesta tanto Olvidarte», la que hace que este disco esté aquí. Un temazo, para rematar un discazo. Sin prejuicios.
El primer disco de Soft Cell, el dúo formado por el gran Marc Almond y Dave Ball, paso a la historia por contener una versión del clásico del Northern Soul «Tainted Love», clásico que poca gente conocía en el año 1981 y que desde entonces poca gente no es capaz de reconocer tras los primeros compases. El disco no sólo era esa canción, destacaban también «Say Hello, Wave Goodbye» y «Bedsitter» pero el tremendo éxito de «Tainted Love» fagocitó al resto. Yo bailé, aun lo hago, al ritmo de estas canciones y es que el disco es un bonito representante de lo que se llamó «synth-pop», es decir, pop con sintetizadores. Lo curioso del disco es que a pesar de tener una producción de bajo coste no ha envejecido nada mal, un clásico vaya. Marc Almond, volverá a aparecer por aquí, por que he seguido su carrera y porque alguno de sus discos posteriores son piezas básicas de mi discoteca.
Recuerdo perfectamente la compra de este disco y la primera escucha, corría el año 1987 (el disco es de 1986). Una voz preciosa, y unas canciones que son puro terciopelo que acaricia tus oídos. También recuerdo pensar que si había un disco adecuado para una velada romántica era este, con 17/18 años se piensa en poco más, lo que no recuerdo es si esa velada llego a ocurrir o no (je,je). Hay dos canciones que destacan por encima del resto: «Sweet Love»y «Caught Up In The Rapture of Love».