I Never Play Basketball Now – Prefab Sprout

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Desde aquello lejanos días del año 1985 en que empece a escuchar a Prefab Sprout y su «Steve McQueen» («Two Wheels Good» en USA), lo que me obligó a volver la vista atrás y recuperar su disco del año 1984 disco «Swoon», no han desaparecido de la banda sonora de mi vida nunca, y cuando digo nunca quiero decir nunca. Cómo ya conté por aquí, Prefab Sprout es uno de mis grupos favoritos.

En aquel primer disco, sobre todo después de haber escuchado la producción que hizo Thomas Dolby para «Steve McQueen», echabas en falta algo, al menos en la primeras reproducciones, pero el genio de Paddy McAloon ya estaba allí y «Swoon» es otra obra maestra de su discografía.

En 1985 yo aún jugaba al baloncesto, pero ya sabía que en algún momento dejaría de hacerlo, uno de los primeros golpes de realidad de un chaval de 16 años, y también sabía que lo echaría de menos, y como dice Paddy en la letra de la canción que es el «soplo» de hoy, se uniría a una lista de cosas que no volverían o peor aún, que no pasarían nunca. Eso es nostalgia por anticipado, pero estaba claro, y hoy ya no juego al baloncesto y «I Never Play Basketball Now» se ha hecho realidad.

La música y la vida, la vida y la música, siempre es así.

I Never Play Basketball Now

I’m not looking to disturb you,
just a little to unnerve you,
I have no thing about games and always looking back.

After that last, unholy row
I never, ever play basketball now.
It joins a list of things I’ll miss,

like fencing foils and lovely girls I’ll never kiss.
Leave it behind on an overcrowded desk where the in-tray’s
higher than the out ever will be.
Before the tea rooms filled with flirting couples call.

Remember to call.

And flow, it skips like a river, and it rolls.
Flow, you’ll swear it’s a chapel – isn’t that so?

Think of all the things that grew here,
Long before we moved here.
All of it good and strong, and all of it gone.

After that last unholy row,
I never, ever play, basketball now.
It joins a list of things I’ll miss like fencing foils

And lovely girls I’ll never kiss.
You may say I’ve got plenty,
But no one knows how long things stay big, Roger D.

Podeís escuchar la canción aquí o aquí

Y si queréis saber más de Prefab Sprout el mejor sitio es este, para ellos el crédito de la letra y muchas de las cosas que sé de Prefab Sprout y Paddy McAloon.

El Aerolito Dylan – Parade

 

Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais… atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser.

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Es hora de morir.

Con estas famosas frases del monólogo final de Roy Batty en  Blade Runner arranca «Metaluna» una de las canciones del primer disco de Parade y ya es toda una declaración de intenciones.

Parade o Antonio Galvañ, tanto monta monta tanto, es una de esas cosas raras en el panorama musical español, cinco espectaculares discos después y un precioso recopilatorio, con rarezas  y algunos de sus clásicos, sigue siendo un perfecto desconocido para el gran público, y como siempre digo, quizás sea mejor así.

Yo descubrí a Parade con su segundo disco, Consecuencias de un mal uso de la electricidad (2000) y aquella canción «Mi primer contacto» que me hubiera ido también 10 años antes  «Tengo 22 años y este es primer contacto…» y de ahí , como siempre, vuelta a atrás a recuperar su primer disco «Parade». Desde entonces nunca he dejado de seguir su carrera, coherente como pocas, tanto en Spicnic, el sello de Nacho Canut, como en mi adorado

Los Fantasmas del Paraiso

sello Jabalina con Tanis Abellán. Entre sus múltiples colaboraciones es imprescindible el EP de los Fantasmas del Paraíso con otro genio, Fernando Márquez «El Zurdo», tiene un precioso homenaje a las Vainica Doble que es una de mis favoritas de siempre «La Bella Durmiente«. Su carrera esta repleta de grandes canciones, su universo particular, con constantes referencias a la astronomía, Tim Burton, Superman, los zombies, los cuentos clásicos.. no puede dejar indiferente a nadie, al menos en mi opinión, claro.

Un ejemplo claro de como es la imaginería de Parade es esta canción que se ha convertido en el «soplo» de hoy «El Aerolito Dylan«, una magnífica explicación de la catarsis que llevo a Bob Dylan a «abandonar» su guitarra acústica e introducir sonidos eléctricos en sus canciones y que le convirtieron en el mito que hoy conocemos.

Parade es único, yo lo sé, el seguro que también, ahora os toca a vosotros.

El Aerolito Dylan

Paseaba con Dylan

era el verano del 65

centelleaban las Perseidas

cuando se volvió y me dijo

“Mañana toco en Newport

y estoy un poco confundido,

tráeme mi guitarra

sigamos esos meteoritos”

Así que subimos

hasta lo alto de la colina

él tocaba con su acústica

“Song to Woody”, “Chimes of freedom”

Entonces, un hilo finísimo

le atravesó, encendido

la noche de San Lorenzo

marcó a Bobby su camino

“Judas”, le llamaron “Judas”

Pero solo yo sabía

que todo fue un aerolito

el aerolito Dylan

Al cabo de un rato

recuperó la consciencia

la guitarra estaba rota

me miró con suficiencia

“No la necesito –me dijo-

he tenido una idea

el mercurio ardiente

ya se como suena

mañana tocaré

con la guitarra eléctrica”

Y sólo yo sabía

que fue el aerolito Dylan…

 

 

La copia de la  letra viene de  este pedazo de blog sobre Bob Dylan